La Renovación volvió a perder Posadas. Y se queda con la misma cantidad de concejales que la oposición

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Los 5 de CAMBIEMOS más los que llegan por el oficialismo Renovador / Imagen: misionescuatro

 

Rovirista versus Macristas

El oficialismo, con igual número de concejales que a partir de Diciembre tendrá la oposición, deberá tener una conducción clara a la hora de encolumnarse, teniendo en cuenta la relación que mantiene el rebelde intendente posadeño Joaquín Losada.  Entre  concejales más identificados con la impronta Rovirista está Omar Olmedo, el hombre que “ponía la cara por Losada” en los barrios, lo que lo llevó a ser un conocedor de las problemáticas de los barrios de posadas que es de visitarlos buscando la forma de resolver conflictos entre vecinos. Después llega al concejo, el mediático renovador, Marito Alcaraz, hombre que logró la veña de Rovira tras gestión de Passalacqua. Olmedo también deberá conciliar políticas y estrategias defendiendo a la renovación con otra concejal del grupo de Losada,  Natalia Giménez y la delfín de Joaquín, Anahí Repetto. Además traccionar al resto de los concejales que hasta acá tuvieron que soportar la mayoría opositora, como Fernando Meza, Andrés Mutinelli y Manuel Sánchez  con mandato hasta el 2019, que con la anterior formación de concejales opositores, se dedicaron a “hacer la plancha” ya que no tenían margen de maniobra. Y ahora deberán trabajar si quieren conseguir un mejor resultado en el 2019

 

 

Cambiemos y los problemas de Cartel

La alianza del PRO más el radicalismo logró colocar por Cambiemos, 5 concejales. Entre los cuales se encuentran dos que renovaron mandato por cuatro años (Fonseca y Arjol) un ex concejal que se vuelve sentar en la banca, Pablo Velázquez, y Maximiliano Florindo. A estos cinco se suman los dos concejales de “Trabajo y Progreso” Rossberg y Miguel Acuña, que forman el numero con el que igualarán, desde el arco opositor a los renovadores. Claro que el poder nacional lo tienen los cinco que son mayoría ante los dos locales de “Trabajo y progreso” cuya raíz es marcista. Y seguramente eso pesará a la hora de tomar decisiones en conjunto, presentado una oposición solidificada.

 

Mientras tanto los vecinos miran impotentes

Los vecinos de Posadas esperan que esta nueva conformación del concejo deliberante, solucione, con leyes acordes, los problemas más urgentes que aqueja a la población. Mañana asume Carlos Penayo como Defensor del pueblo, al que los autoconvocados que se oponen a la que municipalidad siga realizando exhumaciones en el Cementerio La Piedad, no lo ven con buenos ojos. Y no creen que los defienda a ellos sino a Losadas. O la Unión de Comisiones vecinales de Itaembe mini, que vienen sumando barrios en su lucha contra el monopolio del grupo Z, que quita recorridos con el guiño de la comuna y de los concejales.   Si bien Losada ha demostrado que tiene una idea de la ciudad que quiere, son varios los problemas que debe enfrentar, además del consabido, “falta de presupuesto” para realizar las obras postergadas en los barrios del conurbano posadeño, que en esta administración ha avanzado en su estado de dejadez y abandono. Ahora lo que sí ambos grupos deben pensar, tanto los renovadores como los de CAMBIEMOS, que el 2019 puede ser para el que deje el “verso” de lado y las frases rimbombantes como “hay que estar al lado de la gente” (Rovira dixit) y hacer, como decía Eva Duarte, cuando de hacer cosas por la gente exigía: ¡Ya! Para que no se perdiera el tiempo ni los recursos. Porque el soberano está enojado, desilusionado y violento, que demostró el cansancio y hartazgo que tiene con el  voto castigo que volvió a dar como pueblo posadeño a la Renovación y al resto de los partidos que “chamuyaron” mucho pero que no terminaron de convencerlos. Y los que dudaban votaron en blanco en un 5,37 por ciento, es decir, más del doble de los votos que sumó el último concejal en ingresar.