Maratón Malvinas: Daniela Badra, una mujer que quiso dejar su huella en Puerto Argentino

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Guerrera pacifica

“La mujer es útero, es vida. La guerra es para hombres” confiesa esta deportista que nació en Ushuaia y en 1998 comenzó a dar clases en Rio Grande y a correr. “No viví esa época (la de la guerra)” aclara, “pero son tantos los testimonios y el ambiente que se respira, que Malvinas comenzó a formar parte de mi vida” confiesa durante una entrevista que dio para una revista especializada en carreras y maratones. “Cuando comencé a correr hacia un test de 3 kilómetros que terminaba en un Cristo gigante que hay junto al mar y que para llegar debía atravesar todos los monumentos emplazados en la costa que recuerdan la gesta de 1982” dice y relata que hubo momentos en su entrenamiento diario en que le costaba cumplir el trayecto pero se decía a sí misma. “Pero, estos chicos se bancaron luchar y las inclemencias en todo sentido y yo no soy capaz de correr mil metros” recuerda y confiesa que así comenzó a motivarse, “desde ese lugar”.

 

Su primer viaje a Malvinas

Dice que después de haber corrido su primera maratón en el 2013, momento en que debutó en la Maratón de la ciudad de Buenos Aires, se propuso que su próximo desafío seria ir a correr a Malvinas. “Tenía dinero ahorrado y me dije: me voy a Malvinas” y cuenta que después de contactar con un coordinador, dos meses después participo de una cena con corredores y excombatientes. Recuerda que un excombatiente le pregunto, despectivamente: “Y vos ¿Por qué vas a Malvinas?” y dice que le respondió que iba con la bandera de la Paz. “El deporte no tiene banderas y me permitió llegar donde la guerra nos marcó para siempre y dejar mis huellas al lado de las de ellos” comenta y dice que en Malvinas se encontró con personas amables  que la saludaban a cada paso. También con ex soldados con quienes aprendió a compartir y a “respetar sus silencios, contenerlos, abrazarlos, reírnos, cocinar para todo el grupo, meternos al mar helado, compartir Darwin (cementerio donde se encuentran las tumbas de los soldados argentinos)” y dice que “en Malvinas todo es extremo. Si estas triste es tristísimo, si estás alegre es lo más y si sentís, todo es a flor de piel. Mucha energía que compartida, se vuelve enorme” recuerda.

 

Post – Malvinas

Daniela Badra ya corrió cuatro maratones en Malvinas. Pero no se queda con las vivencias, las comparte. Con sus alumnos en primer lugar, también con los padres de su alumnos, pero también con el resto de la gente que la quiera oír.  “Compartir lo vivido con otras personas me da sorpresas increíbles, me dicen cosas que nunca imaginé, como que hago diplomacia de a pie, que aporto a la causa. Me motivan a seguir  y poder dejar huellas desde m lugar de docente, madre, mujer y deportista, sin ser una atleta  de toda la vida” dice y cuenta que durante una exhibición de la muestra de su experiencia en Malvinas que exhibió en el museo de arte Fueguino cuyas autoridades le brindaron un espacio, se encontró con una pareja de jóvenes que vieron un video que ella filmó en una de sus maratones. Este video incluyen, “imágenes mías a solas, en Puerto Argentino haciendo mi vigilia” dice y explica que el chico, “con tan solo 19 años se quebró. Estaba conmovido porque no sabía que el deporte podía llegar a Malvinas” afirma. “Hay un mito de que no se puede ir a las islas y muchos tienen la barrera del sellado de pasaporte”.  Al ser la única argentina que tantas veces a estado en Malvinas, tiene una mirada integral  sobre el conflicto. Por eso muchas personas  la ven como una deportista referente en el tema.

“Soy la misma mujer que mantengo los mismos valores, pero puedo ir desafiándome y apostando a nuevos objetivos: la importancia de la vida sana,  los pensamientos positivos. Sé que todo está en mí, solo falta que salga y “¡el deporte todo lo puede! Además, no podía irme de esta vida sin conocer Malvinas”

Fuente: Runner’s world